17
¿Qué pasó…?
Esa ha sido la “gran pregunta” de todo este tiempo… ¿Qué ha pasado?
Pues, resumiendo: estudié todo lo que pude y, a veces más; busqué trabajo sin interés, encontré trabajo sin esperarlo, hice el examen escrito con más suerte que conocimientos, hice el examen oral con más nervios que ganas, disfruté durante dos semanas de todo lo que me he perdido en estos meses de reclusión, conocí mi nota final y, en menos de 24 horas desde aquello, asumí que la vida sigue, que debo seguir intentándolo y comencé en mi nuevo currelo.
Sí, he suspendido. Y si suspender ya duele, suspender con un 4,73 duele bastante más… pero lo dicho, la vida sigue, el mundo no se para y… tenemos que seguir luchando.
Ahora ha comenzado otra faceta en la que tengo, como mínimo, un trabajo que pinta bien, un contrato de seis meses y ganas de que todo avance. Ahora voy disfrazada de auxiliar de enfermera o de recepcionista, según me toque. Son las funciones que realizo y, parece ser, que no se me da mal… no sé, no sé… Pero estoy feliz.
A pesar del suspenso cumplí mi objetivo que era pasar por el martirio de ser opositora, pude hacer cada una de las partes del examen y, al fin y al cabo, no me ha ido tan mal como yo esperaba. Todos los días me recuerdo que ese era mi objetivo, para consolarme… Eso sí, aviso que para la próxima no me vengo sin la plaza…
La “jugada” de estos meses me ha salido, y me está saliendo, bastante bien, así que.. no os preocupéis que todo lo que ha pasado con Deka es bueno, o casi bueno.
Me ha costado engancharme a esto porque no sabía como “empezar” pero… no es tan difícil como imaginaba… y no tengo en mente volverlo a abandonar. Lo siento!!
Y este finde…. SEVILLAAAAA!!!!
Voy a comprobar que todo eso no ha cambiado… o lo que me dé tiempo…
